// 05.12.2017 - 22.04.2018 / Sala EXTERIOR MUA

JANO

Frutos María


Frutos María es un consolidado artista de Alicante, que nació en Burgos en 1959. Hizo su primera exposición en 2008 y, desde entonces, ha realizado numerosas muestras, individuales y colectivas. Trabaja tanto la escultura como la pintura y utiliza para ello materiales muy diversos como la madera, el hierro, la piedra o el hormigón armado.

Precisamente estos materiales constituyen un elemento fundamental de su estilo artístico, muy instintivo, con una creatividad que le sale muy de dentro, pues, a partir de ellos, piensa y pone en práctica un asunto artístico determinado que le lleva a materializar sus ideas personales y existenciales. En general, la forma artística que escoge la halla en otros artistas, que imita con naturalidad y sabiendo que su personalidad consiste sobre todo en los problemas constructivos que le genera esa concreta forma y en cómo los va a resolver, es decir, de qué manera y qué pasos precisos tiene que seguir para terminar sus obras, que siempre son el resultado de un proceso general que va de la materia al espíritu.

La exposición de esculturas de Frutos María que produce el Museo de la Universidad de Alicante y que presenta delante del propio museo, al aire libre, está amparada en el dios grecolatino Jano, divinidad ambivalente donde las haya, en la medida en que remite tanto a los principios como a los finales, a los orígenes y a los destinos, a la vida y a la muerte, a las puertas y a los caminos, al cielo y a la tierra… Son los dos polos sobre los que se centra el significado de esa exposición, si bien están aderezados por un componente emocional de primer orden. Frutos parece querer indicarnos que todas las puertas que cruzamos, que todos los caminos que emprendemos y que todos los espacios que construimos -sea en la naturaleza o en la arquitectura-, indefectiblemente nos conducen hacia la emoción compartida. Como si solos nunca llegáramos a ningún destino, como si para resultar airosos en nuestras empresas necesitáramos estar acompañados o el abrazo de los demás.

La exposición que han comisariado Aramis López Juan y Juan A. Roche Cárcel, profesor de Sociología de esta universidad, está estructurada en una serie de partes -puertas (inicios), caminos (proceso emocional), espacios (reflexión), arquitecturas (construcción) y emociones (final)- que siguen coherentemente el ideario trazado por el artista componiendo un argumento narrativo. Además, han ubicado dicho itinerario escultórico al aire libre, en una plataforma rectangular que se encuentra delante de la pátina de agua que, a su vez, está delante del edificio del MUA y que da pie a la entrada al mismo, interactuando con los elementos paisajísticos -naturales y arquitectónicos- que allí se encuentran. De esta manera, la escultura y el paisaje se imbrican mutuamente incrementando sus significados, el sentido que adquieren para los espectadores.

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