// 21.09.2018 - 28.10.2018 / Sala EL CUB

Mundos y seres imaginarios de Daniel Escolano

Daniel Escolano


Un artista singular y solitario que crea un mundo y unos seres imaginarios

Daniel Escolano Cárcel nace en Alicante, en 1954. A los quince años pinta su primer cuadro, Padres del Universo, y, tras una larga etapa de formación artística en la Escuela de Bellas Artes Sant Jordi de Barcelona –ciudad en la que llega a conocer a Salvador Dalí-, realiza en 1976 su primera exposición en Alicante. Desde entonces y hasta 1998, desarrolla numerosas exposiciones individuales y colectivas en ciudades españolas como Valencia, Albacete, Mallorca, Madrid y Barcelona y en varias urbes norteamericanas. Además, poseen obra suya el Museo de Valencia, el Museo de Arte Contemporáneo de Albacete, la Pinacoteca de la Diputación Provincial de Alicante, el Ayuntamiento de Alicante, El Museo de Arte Contemporáneo de Elche o la Galería Carlos V de Madrid y también cuantiosos coleccionistas privados de España, Francia o Estados Unidos de Norteamérica. 1998 supone un año fatídico para su producción artística, pues su carrera sufre un parón debido al inicio de una larga enfermedad mental de la que tan solo se ha estabilizado en los últimos tres o cuatro años.

En el verano del 2013, consciente de su situación, Daniel manifiesta al Museo de la Universidad de Alicante (MUA) que desea donar su colección privada con el ánimo de que esta institución impulse su trayectoria artística, lo que ha venido haciendo a partir de esa fecha. Así, en el 2014, el MUA le organiza, comisariada por mí, la exposición El artista y la madre. Daniel Escolano y otras actividades como conferencias, etc. Posteriormente, el MUA le dedica una sala permanente del museo. Esta exposición antológica constituye una pieza más de ese camino de recuperación de un artista singular que está efectuando el Vicerrectorado de Cultura y Deportes y el MUA, y que constituye una pieza imprescindible de la memoria artística de la provincia de Alicante.

Y es que Daniel Escolano es un maestro en el dibujo, sus composiciones están muy cuidadas, sus líneas mantienen un pulso firme, hace un tratamiento generoso y muy creativo del color, su técnica es depurada y siempre abierta a nuevos caminos y genera una temática propia, con una narrativa muy elaborada, enmarcada en el realismo mágico y determinada por una realidad subjetiva y de cariz mágico que le permite crear un universo y unos seres imaginarios que, aunque son perceptiblemente herederos de tradiciones culturales y artísticas occidentales y orientales –el surrealismo, El Bosco, Dalí, Matisse, el cine, el cómic, la danza…-, conforman una manifiesta singularidad y una poderosa energía que nos llega ante la contemplación de sus cuadros. Pero, quizás, sea precisamente esta individualidad y la profunda soledad que expresa la que nos conmueve y la que lleva a considerar a Daniel Escolano como un artista único. Por otra parte, su espíritu inquieto y su deseo de libertad, revelado en los cuerpos desnudos y eternamente jóvenes y en una sexualidad sin complejos, le conecta con los postulados de la fresca y dinámica movida madrileña de los años 80 del siglo XX (Molina y Cremades, 2014: 261), deseosa de construir una nueva sociedad desatada de los lastres castrantes del pasado.

Juan A. Roche Cárcel. Comisario

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