// 13.11.2026 - 31.01.2027 / Sala CUB

Dionisio Gázquez. 50 años de creación artística. Abstracción (1973-2023)

Dionisio Gázquez


Esta exposición recorre medio siglo de trabajo de Dionisio Gázquez, un pintor que ha hecho de la abstracción un lenguaje propio. Su trayectoria no avanza en línea recta. Las series se solapan, se interrumpen y reaparecen décadas después con nuevas intenciones. El recorrido permite seguir esa evolución y también las preocupaciones que acompañan al artista desde el principio: la luz, la materia, el espacio y el gesto.

Los comienzos y su engarce con trabajos últimos

Las Obras tempranas (1973-1976) muestran trazos azarosos en los que la abstracción aparece antes que el cuadro acabado. Junto a ellas, los Dibujos de los años setenta y ochenta revelan el germen estructural de muchas ideas posteriores. Las fotografía de Abstracciones en el muro descubren en paredes y espacios ruinosos unas texturas que ya son pintura. Por su parte, la serie Energy, iniciada a mediados de los setenta y retomada en los años 2000, ilustra bien su manera de volver sobre lo hecho, cerrando un círculo creativo que contemplamos al final del recorrido expositivo.

La década de los ochenta

En Cromatismos, de comienzos de la década, el color y la composición toman protagonismo en un tiempo de libertad y de regreso a la pintura. Poco después la paleta se oscurece. En Presencias las formas emergen desde la penumbra, mientras Verticalidad expresa una aspiración ascendente hacia la luz y lo sublime. Dualidades enfrenta planos texturados en tensión. Ese diálogo entre contrarios (luz y sombra, gesto y estructura) atraviesa toda su obra. Vital impetus reúne composiciones de gesto apasionado, cercanas a la pintura de acción.

La madurez

Los grandes formatos de Bosque interior, de finales de los ochenta y los noventa, condensan el estilo más personal de Gázquez. Sus densas tramas de pinceladas evocan paisajes y, a la vez, un espacio íntimo. Conviene leer los títulos de cada pieza, casi versos, que orientan la mirada sin cerrar su sentido. Ámbitos (1991-1993) lleva la pintura al espacio con una instalación en la que los emblemas pintados se reflejan y quedan suspendidos espacialmente en la sala. Las Esculturas de 1994 proponen estructuras espaciales de evocación musical.

Los años 2000

En Dripping / Texturaciones el impulso lírico se enfría. Retículas y ritmos lineales de color rinden homenaje a Mies van der Rohe, Mondrian, Rietveld o Sempere. Espacios de luz (1973/2025) reúne una búsqueda constante guiada por una idea del espacio arquitectónico: cortes y rasgaduras en la superficie dejan entrever un color que vibra desde el interior del cuadro. Es interesante acercarse y observar estas piezas en desplazamiento lateral, porque cambian con la mirada.

Otras miradas

Las Fotografías, tomadas durante la pandemia en 2021, retratan naves abandonadas atravesadas por haces de luz. Prolongan su interés por la arquitectura y la materia. Cierra el recorrido El tiempo pasa (1968/2026), una serie de pequeños autorretratos que acompañan al pintor a lo largo de su vida.

En conjunto, la obra de Gázquez se ofrece como una investigación infatigable sobre los límites de la abstracción, entre lo matérico y lo poético.

Enric Mira, comisario

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